Abrí los ojos y miré a todos lados buscando mi habitación, pero me di cuenta de que no la encontraría ya que estaba en París. Miré el reloj del móvil y vi que eran las seis menos cuarto, demasiado pronto, pero ya no tenia sueño así que me enfunde unos vaqueros una sudadera gris y mis converse rosa, me peine y me puse un poco de rimel, abrí la puerta con cuidado de no despertar a Claire, salí al pasillo y me encamine al comedor. Al llegar cogí un plato y me serví una tostada, un crep y una manzana junto con un vaso de zumo y salí a la terraza. Me senté en la mesa más alejada para poder pensar tranquila y sin que nadie me molestara además tenía vista principal de la torre Eiffel mientras terminaba de amanecer, era una vista única en el mundo que merecía la pena ver aunque solo fuera una vez. Estaba tan absorta en mis pensamientos y en esa extraordinaria imagen que no me di cuenta cuando alguien se sentó a mi lado hasta que carraspeo y gire la cabeza sorprendida.
-Hola- Brendan se había sentado a mi lado y me observaba con una sonrisa divertida, yo no podía apartar la mirada de esos ojos verdes que siempre me hipnotizaban y hacían que todo lo demás desapareciera menos el.
-Hola- sonreí y aparte la mirada un poco avergonzada.
-¿Cómo es que te has despertado tan pronto?- me pregunto dándole un sorbo a su café.
-No podía… dormir ¿y tu?- pregunte y le peje un mordisco a mi tostada.
-Tampoco podía dormir eh estado toda la noche dándole vueltas a la cabeza con un asunto que me vuelve… loco- rió un poco y le miré, el me miró y sonrió- tienes… una miguita de la tostada… ahí- digo señalando mi labio. Alzo la mano y pasó su pulgar por mi labio inferior con suavidad hasta que me quito la miga de la comisura de los labios. De repente su mano acaricio mi mejilla y los dos nos miramos directamente a los ojos diciendo tantas cosas pero sin decir ni una sola palabra, el se acerco un poco y yo respondí de la misma manera. Nuestros rostros estaban ya a escasos centímetros, cuando empezó a sonar mi móvil, los dos nos sobresaltamos y nos separamos el uno del otro al mismo tiempo, miré el móvil y vi que era Claire, se habría extrañado al no verme en la habitación así que descolgué el teléfono.
-¿Si?-
-Evelyn, ¿Dónde estas? No te eh visto en la habitación cuando me eh despertado y me eh preocupado- se le notaba en el tono de voz que estaba preocupada.
-Ya es que me desperté pronto y no podía volver a dormirme y decidí bajar a desayunar y estoy en la terraza del comedor con Brendan- Claire se quedo en silencio- ¿Claire estas ahí?-
-Ahora bajo- y colgó, miré a Brendan y vi que miraba la torre Eiffel. Ninguno de los dos digo nada, cuando llegó Claire el se levantó y se marcho sin despedirse.
Cuando Claire ocupo su lugar aparte la mirada y suspire.
-¿Qué habría pasado si no te hubiera llamado?- Claire me conocía demasiado bien y sabia por mi cara y por mi tono de voz de antes que algo estaba pasando.
-Creo…que nos habríamos besado- se me quedo mirando en silencio, yo era incapaz de aguantarle la mirada.
-Lo siento mucho- sigo Claire en apenas un susurro, se notaba que lo sentía de verdad, la mire y sonreí.
-No me pidas perdón, casi prefiero que nos interrumpieras- ella me miró extrañada.
-¿Por qué?-
-Pues por que, yo eh venido a disfrutar de mis vacaciones en París y decidí que la vida que llevó en Londres no se interpondría en mi camino y creo, que si Brendan y yo nos hubiéramos llegado a besar todo se hubiera convertido en un lío y eso es lo que estoy evitando- Claire me observaba en silencio la miré y sonreí, ella me devolvió la sonrisa.
-Me alegra ver que piensas así. Así que ahora nos vamos a por dinero, el mapa y el diccionario y nos vamos a visitar la ciudad por nuestra cuenta- las dos reímos y fuimos a nuestra habitación a por las cosas.
De camino a la salida del hotel nos encontramos con nuestros padres.
-Hola chicas, ¿A dónde vais?- pregunto mi madre.
-Pues teníamos pensado visitar un poco el lugar por nuestra cuenta si no os importa- digo Claire
-Si claro, podéis ir pero a las dos estaros en este restaurante, vamos a comer ahí- nos digo la madre de Claire, se saco un papel con una dirección del bolso y se la entrego a Claire.
Salimos del hotel y cogimos un autobús turístico que te llevaba desde la puerta del hotel hasta el centro de París. No quedaba muy lejos ya que desde el hotel se veía perfectamente la torre y se podía ir andando, pero Claire y yo no queríamos perder tiempo y por eso cogimos el autobús.
Cuando llegamos y nos bajamos del autobús nos quedamos embobadas mirando a todos lados. Era nuestro lugar deseado había tiendas de ropa en cada esquina, dos o tres salones de belleza, un starbucks y allí enfrente la torre Eiffel.
Claire estaba ansiosa de entrar en todas las tiendas de ropa ya que le apasiona la moda, así que entramos una por una. Claire acabo con casi diez bolsas repletas de ropa de todos los estilos, sin embargo yo solo me había comprado un pañuelo que había visto en un puesto artesanal que había en una plaza cercana y que llevaba puesto y un perfume que olía a lavanda.
Solo nos quedaba una hora hasta la hora en la que habíamos quedado con nuestros padres en el restaurante así que decidimos entrar en starbucks y comprarnos unos capuchinos e ir a visitar la torre Eiffel.
Cuando llegamos a lo más alto me quede impresionada con las vistas, era lo más bonito y romántico que había visto jamás, estaba tan alucinada que no me di cuenta cuando alguien me toco el hombro.
-Disculpa- me di media vuelta y me quede aun más sin palabras, delante de mí se encontraba un chico de mentira, de los que solo salen en las películas americanas. Era alto, con el pelo un poco largo y liso, piel un poco morena y unos ojos que hipnotizaban, era grises con un matiz violeta que solo se apreciaba cuando le daba el sol.
-¿Si?- dije sonriendo eh intentado no ruborizarme.
-Se te acaba de caer el pañuelo- eleva la mano y vi que tenía mi pañuelo en la mano- deberías tener más cuidado es una pañuelo muy bonito y no querrás perderlo- me coloco el pañuelo en el cuello con una sonrisa picara en los labios, cuando aparto las manos una de ellas rozo mi mejilla y una corriente me recorrió todo el cuerpo.
-Gracias- sonreí y el me devolvió la sonrisa antes de darse la vuelta y marcharse. Incluso cuando ya no podía verle seguía pensando en el, era raro ya que le acababa de conocer.
-Oh… dios… mío- Claire se puso en frente mío y vi en su cara la misma expresión de sorpresa que reflejaba mi rostro.
-Lo se, ha sido…- Claire me cogió de la mano y tiro de mi hacia la salida.
-Cuando lleguemos al hotel tenemos que hablar de lo que acaba de pasar pero ahora vamos al restaurante, ya nos deben de estar esperando.
Cuando llegamos al restaurante todavía pensaba en lo sucedido, en ese chico irresistible y con una pizca de misterio. Cuando encontramos la mesa donde estaban todos y vi a Brendan en mi mente solo estaba el, o eso creía ya que ese chico me había dejado intrigada y alucinada y eso me preocupaba ya que ahora mi mente estaba dividida en dos, Brendan y el chico misterioso, pero, ¿Cómo era posible que me pasara eso, si solo le había visto una vez? De lo que si que estaba segura era de que no iba a ser la ultima vez que le viera y desde luego que cambiaria mi vida.

Un capítulo Genial, me ha encantado ^^
ResponderEliminarAvísame para el siguente XD
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