El mes siguiente a mí llegada al instituto no fue tan mal como había pesado, sobre todo después de que Austin me dijera que Brendan se había enamorado de mí.
Claire se había convertido de la noche a la mañana en mi mejor amiga, siempre estábamos junta, nos contábamos todo y nos ayudábamos mutuamente, además compartíamos el odio hacia mi prima, cosa que me encantaba porque por fin podía desahogarme con alguien que me entendía.
Mi relación con Brendan, si es que se le podía llamar así, no traspasaba los límites de las miradas y las sonrisitas. Pocas veces intercambiábamos palabras, cuando iba a su casa con Claire o cuando Austin y el se sentaban con nosotras en el comedor. Sin embargo con Austin cada día me llevaba mejor, poco a poco se estaba convirtiendo en mi mejor amigo y cada vez me atrevía a contarle más cosas y como no el me solía contar cosas de Brendan y lo cansado que estaba de escúchale todos los días suspirar por mi. Cada vez que lo decía me reía para disimula un poco ala vez que me ruborizaba.
Las vacaciones de Navidad estaban a una semana de empezar y mi madre había decidido que deberíamos alejarnos un poco de nuestra “familia”. A Max y a mi nos había encantado la idea, sobre todo cuando nos enteramos de que las vacaciones las pasaríamos en París.
-¿En serio vais a pasar las vacaciones en París?- Claire salto de mi cama y me miro entusiasmada, no entendía que la hacía tanta ilusión
-Si- me reí al ver su expresión, parecía que la iba a dar un ataque
-Nosotros también vamos a pasar las vacaciones allí lo decidimos ayer- la mire con la boca abierta, me levante de la cama y me acerque a ella, me sonrío y nos abrazamos.
-¿En serio?- la pregunte para asegurarme de haberla oído bien
-Si, lo decidimos ayer, estábamos entre Rusia, España y Francia- me miró y sonrió emocionada.
-Vamos a pasar las vacaciones juntas y en París- las dos no reímos y nos volvimos a abrazar.
La semana siguiente se pasó volando, Claire y yo nos pasábamos todos los recreos y algunas clases planeando lo que íbamos hacer cuando llegáramos y los lugares que visitaríamos. Claire siempre estaba con un mapa de París y una guía de los lugares más importantes, marcando todos los puntos que visitaríamos.
-Haber, no solo vamos a visitar los lugares más importantes e históricos del lugar, también tenemos que pasar por la tiendas de ropa y como no por los lugares más frecuentados por chicos de nuestra edad- la mire mientras buscaba en Google desde su portátil, los lugares donde estuvieran las discotecas más importantes.
-¿Para que quieres ir a los lugares más frecuentados por chicos de nuestra edad?- la pregunte mirándola algo extrañada, se giro y me miró como si acabara de decir la tontería más grande del mundo.
-Como que para que, pues para conocer a chicos de nuestra edad que estén buenos y haber si te ligas alguno, te ve mi hermano y despierta, se debe pensar que le vas a esperar toda la vida- la mire y negué con la cabeza sonriendo- además un poco de alegría para el cuerpo no nos viene mal- las dos nos reímos y en ese momento sonó el timbre, nos levantamos y nos metimos en el edificio, para soportar las tres ultimas clases antes de las vacaciones.
Al terminar el instituto Claire y yo decidimos irnos de compras para nuestro gran viaje. Claire estaba decidida a comprarme un conjunto de lencería sexy y un vestido corto para que cuando me vieran los Frances cayeran a mis pies. Cuando digo eso no pude evitar reírme, me pareció uno de los mejores chistes que había oído nunca, la mire y vi como me miraba seria, así que pare de reírme.
-Lo decías en serio-
-Claro además, si te ve mi hermano con lo que te voy a comprar le va a dar un infarto- puse los ojos en blanco u suspire.
-Estas tu muy empeñada en emparejarnos a tu hermano y a mi-
-Haber los dos estáis enamorados el uno del otro que esperas que me quede sentada viendo como la fastidiáis, pues no- me reí y entramos en Woman Secret. Yo me puse a mirar los pijamas y Claire pasó directamente a la lencería fina, cuando quise darme cuenta ya estaba en la caja pagando. Al salir de la tienda me tendió la bolsa y la intente abrir para ver lo que me había comprado, pero ella me lo impidio con un manotazo.
-Hasta que no lleguemos a casa no lo puedes ver- la mire y antes de poder reprocharla algo empezó andar hacia una tienda de ropa. No me dejo ni entrar y cuando salio llevaba tres grandes bolsas llenas de ropa.
Claire me acompaño a casa para ayudarme hacer la maleta ya que ella la tenía echa. Al ver los conjuntos de lencería se me abrieron los ojos como platos, pero que pensaba que iba hacer, había dos iguales sujetador y culote los dos de encaje uno negro y otro azul oscuro y el otro era también de encaje, el sujetador no tenía tirantes, era braga en vez culote y en blanco roto, la verdad es que eran preciosos los tres, pero un poco atrevidos para mi gusto. Me asustaba un poco ver la ropa que me había comprado, pero me sorprendió para bien. La dos primeras bolsas estaban llenas de pantalones y camisetas preciosas, algo que nunca pensé que me pondría y en la tercera había un vestido de fiesta negro y ajustado con unos tacones negros de terciopelo y un poco de plataforma delante. Me quede alucinada al ver todo lo que había comprado, Claire tenia un gusto excelente para la ropa y lo que me había cogido no me disgusto al contrario me encanto, cuando volviéramos de las vacaciones de Navidad la pediría que me renovara el armario entero.
Al día siguiente partiríamos a París, la ciudad del amor, una ciudad que me cambiaria la vida por completo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario