domingo, noviembre 06, 2011

PERDÓN POR LA ESPERA.

Buenos días, tarde o noches xD!!
Lo sentimos mucho por la espera y el retraso al subir los capítulos. En estas fechas de octubre y noviembre estamos muy pero que muy llenas de exámenes y no hay mucho tiempo para escribir y para subir capítulos.
Bueno espero volver pronto a entrar en el blog para poder subir un capítulo nuevo.
Un beso muy fuerte.

viernes, octubre 21, 2011

CAPITULO 8


  Abrí los ojos y miré a todos lados buscando mi habitación, pero me di cuenta de que no la encontraría ya que estaba en París. Miré el reloj del móvil y vi que eran las seis menos cuarto, demasiado pronto, pero ya no tenia sueño así que me enfunde unos vaqueros una sudadera gris y mis converse rosa, me peine y me puse un poco de rimel, abrí la puerta con cuidado de no despertar a Claire, salí al pasillo y me encamine al comedor. Al llegar cogí un plato y me serví una tostada, un crep y una manzana junto con un vaso de zumo y salí a la terraza. Me senté en la mesa más alejada para poder pensar tranquila y sin que nadie me molestara además tenía vista principal de la torre Eiffel mientras terminaba de amanecer, era una vista única en el mundo que merecía la pena ver aunque solo fuera una vez. Estaba tan absorta en mis pensamientos y en esa extraordinaria imagen que no me di cuenta cuando alguien se sentó a mi lado hasta que carraspeo y gire la cabeza sorprendida.

-Hola- Brendan se había sentado a mi lado y me observaba con una sonrisa divertida, yo no podía apartar la mirada de esos ojos verdes que siempre me hipnotizaban y hacían que todo lo demás desapareciera menos el.

-Hola- sonreí y aparte la mirada un poco avergonzada.

-¿Cómo es que te has despertado tan pronto?- me pregunto dándole un sorbo a su café.

-No podía… dormir ¿y tu?- pregunte y le peje un mordisco a mi tostada.

-Tampoco podía dormir eh estado toda la noche dándole vueltas a la cabeza con un asunto que me vuelve… loco- rió un poco y le miré, el me miró y sonrió- tienes… una miguita de la tostada… ahí- digo señalando mi labio. Alzo la mano y pasó su pulgar por mi labio inferior con suavidad hasta que me quito la miga de la comisura de los labios. De repente su mano acaricio mi mejilla y los dos nos miramos directamente a los ojos diciendo tantas cosas pero sin decir ni una sola palabra, el se acerco un poco y yo respondí de la misma manera. Nuestros rostros estaban ya a escasos centímetros, cuando empezó a sonar mi móvil, los dos nos sobresaltamos y nos separamos el uno del otro al mismo tiempo, miré el móvil y vi que era Claire, se habría extrañado al no verme en la habitación así que descolgué el teléfono.

-¿Si?-

-Evelyn, ¿Dónde estas? No te eh visto en la habitación cuando me eh despertado y me eh preocupado- se le notaba en el tono de voz que estaba preocupada.

-Ya es que me desperté pronto y no podía volver a dormirme y decidí bajar a desayunar y estoy en la terraza del comedor con Brendan- Claire se quedo en silencio- ¿Claire estas ahí?-

-Ahora bajo- y colgó, miré a Brendan y vi que miraba la torre Eiffel. Ninguno de los dos digo nada, cuando llegó Claire el se levantó y se marcho sin despedirse.
Cuando Claire ocupo su lugar aparte la mirada y suspire.

-¿Qué habría pasado si no te hubiera llamado?- Claire me conocía demasiado bien y sabia por mi cara y por mi tono de voz de antes que algo estaba pasando.

-Creo…que nos habríamos besado- se me quedo mirando en silencio, yo era incapaz de aguantarle la mirada.

-Lo siento mucho- sigo Claire en apenas un susurro, se notaba que lo sentía de verdad, la mire y sonreí.

-No me pidas perdón, casi prefiero que nos interrumpieras- ella me miró extrañada.

-¿Por qué?-
 
-Pues por que, yo eh venido a disfrutar de mis vacaciones en París y decidí que la vida que llevó en Londres no se interpondría en mi camino y creo, que si Brendan y yo nos hubiéramos llegado a besar todo se hubiera convertido en un lío y eso es lo que estoy evitando- Claire me observaba en silencio la miré y sonreí, ella me devolvió la sonrisa.

-Me alegra ver que piensas así. Así que ahora nos vamos a por dinero, el mapa y el diccionario y nos vamos a visitar la ciudad por nuestra cuenta- las dos reímos y fuimos a nuestra habitación a por las cosas.

De camino a la salida del hotel nos encontramos con nuestros padres.

-Hola chicas, ¿A dónde vais?- pregunto mi madre.

-Pues teníamos pensado visitar un poco el lugar por nuestra cuenta si no os importa- digo Claire

-Si claro, podéis ir pero a las dos estaros en este restaurante, vamos a comer ahí- nos digo la madre de Claire, se saco un papel con una dirección del bolso y se la entrego a Claire.

Salimos del hotel y cogimos un autobús turístico que te llevaba desde la puerta del hotel hasta el centro de París. No quedaba muy lejos ya que desde el hotel se veía perfectamente la torre y se podía ir andando, pero Claire y yo no queríamos perder tiempo y por eso cogimos el autobús.

Cuando llegamos y nos bajamos del autobús nos quedamos embobadas mirando a todos lados. Era nuestro lugar deseado había tiendas de ropa en cada esquina, dos o tres salones de belleza, un starbucks y allí enfrente la torre Eiffel.

Claire estaba ansiosa de entrar en todas las tiendas de ropa ya que le apasiona la moda, así que entramos una por una. Claire acabo con casi diez bolsas repletas de ropa de todos los estilos, sin embargo yo solo me había comprado un pañuelo que había visto en un puesto artesanal que había en una plaza cercana y que llevaba puesto y un perfume que olía a lavanda.

Solo nos quedaba una hora hasta la hora en la que habíamos quedado con nuestros padres en el restaurante así que decidimos entrar en starbucks y comprarnos unos capuchinos e ir a visitar la torre Eiffel.
Cuando llegamos a lo más alto me quede impresionada con las vistas, era lo más bonito y romántico que había visto jamás, estaba tan alucinada que no me di cuenta cuando alguien me toco el hombro.
-Disculpa- me di media vuelta y me quede aun más sin palabras, delante de mí se encontraba un chico de mentira, de los que solo salen en las películas americanas. Era alto, con el pelo un poco largo y liso, piel un poco morena y unos ojos que hipnotizaban, era grises con un matiz violeta que solo se apreciaba cuando le daba el sol.

-¿Si?- dije sonriendo eh intentado no ruborizarme.

-Se te acaba de caer el pañuelo- eleva la mano y vi que tenía mi pañuelo en la mano- deberías tener más cuidado es una pañuelo muy bonito y no querrás perderlo- me coloco el pañuelo en el cuello con una sonrisa picara en los labios, cuando aparto las manos una de ellas rozo mi mejilla y una corriente me recorrió todo el cuerpo.

-Gracias- sonreí y el me devolvió la sonrisa antes de darse la vuelta y marcharse. Incluso cuando ya no podía verle seguía pensando en el, era raro ya que le acababa de conocer.

-Oh… dios… mío- Claire se puso en frente mío y vi en su cara la misma expresión de sorpresa que reflejaba mi rostro.

-Lo se, ha sido…- Claire me cogió de la mano y tiro de mi hacia la salida.

-Cuando lleguemos al hotel tenemos que hablar de lo que acaba de pasar pero ahora vamos al restaurante, ya nos deben de estar esperando.

Cuando llegamos al restaurante todavía pensaba en lo sucedido, en ese chico irresistible y con una pizca de misterio. Cuando encontramos la mesa donde estaban todos y vi a Brendan en mi mente solo estaba el, o eso creía ya que ese chico me había dejado intrigada y alucinada y eso me preocupaba ya que ahora mi mente estaba dividida en dos, Brendan y el chico misterioso, pero, ¿Cómo era posible que me pasara eso, si solo le había visto una vez? De lo que si que estaba segura era de que no iba a ser la ultima vez que le viera y desde luego que cambiaria mi vida.

jueves, octubre 06, 2011

CAPITULO 7

Mi madre y Charlotte la madre de Claire se habían conocido en una de las reuniones de padres en el instituto y se han hecho muy amigas la verdad, cosa que a Claire y a mi nos encanta. Al saber que nosotros también nos íbamos a París la madre de Claire decidió que fuéramos todos juntos como si fuéramos amigos de toda la vida. A nosotras no nos importaba, así íbamos a pasarnos todas las vacaciones juntas. Las habitaciones las habían distribuido de dos en dos excepto la de mi madre que ella estaría en una individual. Claire y yo estaríamos en una, los padres de Claire en otra, mi madre en otra y Max y Brendan también compartirían habitación. Brendan y Max se llevaban bastante bien desde que Max decidió apuntarse al equipo de baloncesto del instituto y a ninguno de los dos le molestaba compartir la habitación con el otro.

Me levante de la cama nada más sonar el despertador, hoy era uno de esos días en los que no me importaba madrugar, es más, incluso me gustaba. Nuestro avión salía a las ocho de la mañana y con esto de que tienes que estar dos horas antes en el aeropuerto, teníamos que despertarnos a las cinco menos cuarto. Aparte las sabanas y prácticamente salte de la cama, ya se oían movimiento en las habitaciones de mi hermano y mi madre. Agarre la toalla que colgaba de la puerta y me metí en el baño para darme una ducha. Para mí el rato que pasó en la ducha es el único en el que puedo pensar con claridad y en un momento de lucidez provocado por la adrenalina y la emoción del viaje se me pasó por la cabeza que estas serian mis vacaciones y que nadie me las iba arruinar, tenía que hacer caso a Claire y soltarme, no iba a estar toda la vida esperando por Brendan y si en estas vacaciones no pasaba nada iba hacer borrón y cuenta nueva, soy demasiado joven para estar preocupándome por un solo chico que además ni me hace caso. Cuando mi momento de lucidez pasó termine de aclararme el pelo y salí del baño envuelta en la toalla, cogí la ropa que había dejado preparada el día anterior y me empecé a vestir, al terminar me metí otra vez en el baño, me seque el pelo y me aplique raya negra en los ojos y un poco de rimel, la verdad es que así me resaltaba más el color miel de los ojos. Cuando los tres ya estábamos listos bajamos silenciosamente las escaleras para no despertar a nadie y salimos fuera donde nos esperaba el taxi que nos llevaría directos al aeropuerto.
Al llegar facturamos las maletas y nos dirigimos a la zona de espera para embarcar. Habíamos tardado una hora y media en facturar las maletas y ya estaban dando el aviso a los pasajeros para que embarcaran. Al llegar a la zona de espera que se encontraba enfrente de la puerta de embarque vimos que Claire y su familia ya estaban allí y nos estaban esperando. Cuando Claire me vio sonrió y me empezó a saludar muy entusiasmada. Claire y yo fuimos las primeras en embarcar. El viaje duraba una hora y cuarto y Claire y yo nos la pasamos hablando todo el rato.

-Sabes, esta mañana estado pensando mientras me duchaba y eh llegado a la conclusión de que si en este viaje no pasa nada entres tu hermano y yo, al llegar a Londres pienso hacer borrón y cuenta nueva y mientras estemos aquí en París pienso vivir mi juventud como si no hubiera mañana- miré a Claire y vi como me miraba con los ojos como platos y la boca medio entre abierta

-¿Lo dices en serio?- sonreí y asentí. Claire se lanzo abrazarme y cuando se aparto en su cara podía leerse lo orgullosa que estaba de mí- es lo mejor que puedes haber Evelyn así me gusta como se nota que eres mi mejor amiga- las dos reímos.

-Me estas pegando tu forma de pensar- nos miramos y volvimos a reír. La verdad es que me encantaba tener a Claire como mejor amiga no podía haber encontrado a nadie mejor me alegro que en mi primer día me hablara.

Al llegar a París nos montamos en una furgoneta que había enviado el hotel y que nos llevaría directos. Cuando entramos Claire y yo nos quedamos alucinando. El vestíbulo era impresionante, techos altos muebles que radiaban romanticismo por todos los lados, una cristalera enorme que daba a la zona exterior donde se encontraban las piscinas y donde había un camino lleno de vegetación que conducía a la otra parte del hotel.

Subimos a las habitaciones. La de Brendan y Max y la nuestra estaban en el ultimo piso y la de nuestros padres en el primero y el hotel tenía quince pisos así que no tendríamos problemas de que nos molestaran.

Cuando entramos en la habitación Claire y yo nos quedamos alucinando nunca había visto algo así. Dos camas enormes con bonitos doseles blancos y los muebles mezclaban el estilo de la actual París y de la París del siglo dieciocho, había un espejo de pie enorme y un butacón todo con tonos crema y blanco roto que parecían sacados de una novela romántica antigua era como estar en un palacio. El baño era impresionante la ducha tenía incorporada unos chorros de masajes, había una bañera estilo antiguo y alado un jacuzzi enorme.

Mientras Claire empezaba a deshacer nuestras maletas y a colocar la ropa por estilo y color en el armario yo salí a la terraza que teníamos  y mi primera imagen fue la torre Eiffel, grande y hermosa, la imagen más hermosa que había visto, no me extrañaba que la llamaran la ciudad del amor.

-Hola- mire a mi derecha y vi a Brendan asomado también a la terraza, se me había olvidado que nuestras habitaciones estaban pegadas

-Hola- dije sonriendo de lado

-Esto es precioso- volvió la cabeza y miró la torre

-La verdad es que si, siempre que lo eh visto en fotos o en películas me ha maravillado pero verlo con mis propios ojos, me deja sin palabras- aparte la vista ya que me estaba empezando a ruborizar. Brendan volvió a mirarme.

-Evelyn yo…- en ese instante salió Claire y nos miró a los dos

-Evelyn te importaría venir un momento es que no encuentro una cosa- asentí y me despedí con la mano de Brendan y entre dentro no sin antes echar un ultimo vistazo al lugar donde mi vida cambiaria por completo. 

CAPITULO 6


 El mes siguiente a mí llegada al instituto no fue tan mal como había pesado, sobre todo después de que Austin me dijera que Brendan se había enamorado de mí.

Claire se había convertido de la noche a la mañana en mi mejor amiga, siempre estábamos junta, nos contábamos todo y nos ayudábamos mutuamente, además compartíamos el odio hacia mi prima, cosa que me encantaba porque por fin podía desahogarme con alguien que me entendía.

Mi relación con Brendan, si es que se le podía llamar así, no traspasaba los límites de las miradas y las sonrisitas. Pocas veces intercambiábamos palabras, cuando iba a su casa con Claire o cuando Austin y el se sentaban con nosotras en el comedor. Sin embargo con Austin cada día me llevaba mejor, poco a poco se estaba convirtiendo en mi mejor amigo y cada vez me atrevía a contarle más cosas y como no el me solía contar cosas de Brendan y lo cansado que estaba de escúchale todos los días suspirar por mi. Cada vez que lo decía me reía para disimula un poco ala vez que me ruborizaba.

Las vacaciones de Navidad estaban a una semana de empezar y mi madre había decidido que deberíamos alejarnos un poco de nuestra “familia”. A Max y a mi nos había encantado la idea, sobre todo cuando nos enteramos de que las vacaciones las pasaríamos en París.

-¿En serio vais a pasar las vacaciones en París?- Claire salto de mi cama y me miro entusiasmada, no entendía que la hacía tanta ilusión

-Si- me reí al ver su expresión, parecía que la iba a dar un ataque

-Nosotros también vamos a pasar las vacaciones allí lo decidimos ayer- la mire con la boca abierta, me levante de la cama y me acerque a ella, me sonrío y nos abrazamos.

-¿En serio?- la pregunte para asegurarme de haberla oído bien

-Si, lo decidimos ayer, estábamos entre Rusia, España y Francia- me miró y sonrió emocionada.

-Vamos a pasar las vacaciones juntas y en París- las dos no reímos y nos volvimos a abrazar.

La semana siguiente se pasó volando, Claire y yo nos pasábamos todos los recreos y algunas clases planeando lo que íbamos hacer cuando llegáramos y los lugares que visitaríamos. Claire siempre estaba con un mapa de París y una guía de los lugares más importantes, marcando todos los puntos que visitaríamos.

-Haber, no solo vamos a visitar los lugares más importantes e históricos del lugar, también tenemos que pasar por la tiendas de ropa y como no por los lugares más frecuentados por chicos de nuestra edad- la mire mientras buscaba en Google desde su portátil, los lugares donde estuvieran las discotecas más importantes.

-¿Para que quieres ir a los lugares más frecuentados por chicos de nuestra edad?- la pregunte  mirándola algo extrañada, se giro y me miró como si acabara de decir la tontería más grande del mundo.

-Como que para que, pues para conocer a chicos de nuestra edad que estén buenos y haber si te ligas alguno, te ve mi hermano y despierta, se debe pensar que le vas a esperar toda la vida- la mire y negué con la cabeza sonriendo- además un poco de alegría para el cuerpo no nos viene mal- las dos nos reímos y en ese momento sonó el timbre, nos levantamos y nos metimos en el edificio, para soportar las tres ultimas clases antes de las vacaciones.

Al terminar el instituto Claire y yo decidimos irnos de compras para nuestro gran viaje. Claire estaba decidida a comprarme un conjunto de lencería sexy y un vestido corto para que cuando me vieran los Frances cayeran a mis pies. Cuando digo eso no pude evitar reírme, me pareció uno de los mejores chistes que había oído nunca, la mire y vi como me miraba seria, así que pare  de reírme.

-Lo decías en serio-
-Claro además, si te ve mi hermano con lo que te voy a comprar le va a dar un infarto- puse los ojos en blanco u suspire.

-Estas tu muy empeñada en emparejarnos a tu hermano y a mi-

-Haber los dos estáis enamorados el uno del otro que esperas que me quede sentada viendo como la fastidiáis, pues no- me reí y entramos en Woman Secret. Yo me puse a mirar los pijamas y Claire pasó directamente a la lencería fina, cuando quise darme cuenta ya estaba en la caja pagando. Al salir de la tienda me tendió la bolsa y la intente abrir para ver lo que me había comprado, pero ella me lo impidio con un manotazo.

-Hasta que no lleguemos a casa no lo puedes ver- la mire y antes de poder reprocharla algo empezó andar hacia una tienda de ropa. No me dejo ni entrar y cuando salio llevaba tres grandes bolsas llenas de ropa.

Claire me acompaño a casa para ayudarme hacer la maleta ya que ella la tenía echa. Al ver los conjuntos de lencería se me abrieron los ojos como platos, pero que pensaba que iba hacer, había dos iguales sujetador y culote los dos de encaje uno negro y otro azul oscuro y el otro era también de encaje, el sujetador no tenía tirantes, era braga en vez culote y en blanco roto, la verdad es que eran preciosos los tres, pero un poco atrevidos para mi gusto. Me asustaba un poco ver la ropa que me había comprado, pero me sorprendió para bien. La dos primeras bolsas estaban llenas de pantalones y camisetas preciosas, algo que nunca pensé que me pondría y en la tercera había un vestido de fiesta negro y ajustado con unos tacones negros de terciopelo y un poco de plataforma delante. Me quede alucinada al ver todo lo que había comprado, Claire tenia un gusto excelente para la ropa y lo que me había cogido no me disgusto al contrario me encanto, cuando volviéramos de las vacaciones de Navidad la pediría que me renovara el armario entero.

Al día siguiente partiríamos a París, la ciudad del amor, una ciudad que me cambiaria la vida por completo.

sábado, septiembre 17, 2011

CAPITULO 5.


   La casa de Claire no quedaba lejos del instituto y era muy bonita y acogedora. Entramos por la puerta riéndonos, nos habíamos pasado el camino entero metiéndonos con Elizabeth nunca me había reído tanto. La madre de Claire nos miró a las dos extrañadas y nos vimos obligadas a tomarnos un respiro.
-Hola mama, esta es Evelyn es nueva en el instituto- su madre me miró sonrió y se acerco a mí.
-Hola, yo soy Charlotte la madre de Claire- me dio un abrazo y dos besos.
-Encantada- la sonreí.
-Evelyn y yo tenemos que hacer un trabajo de Historia juntas y la profesora de matemáticas no ha venido así que la directora nos ha dejado salir antes- nos miró a las dos y asintió
-Oye Evelyn porque no te quedas a cenar- Claire se giro y me miro sonriendo y muy ilusionada
-Vale- sonreí y Claire me copio de la mano
-Evelyn ven vamos a mi cuarto- Claire me arrastro por las escaleras hasta su habitación, al entrar me quede mirando todo. Era enorme, rosa y negra era alucinante la verdad, tenia pósters de los Rolling Stones y de los Beatles me encantaba, tenía una cama enorme y un sofá que parecía bastante reconfortante.
-Claire me encanta tu habitación- ella me miró y se le ensancho la sonrisa
-No sabes que feliz me hace que te guste- las dos sonreímos y nos sentamos en la cama.
Como teníamos tiempo suficiente para hacer el trabajo decidimos hacer los deberes y luego hablar escuchar música y reírnos más de mi prima.
No teníamos muchos deberes así que cuando terminamos, Claire se levanto y puso un disco de los Rolling Stone.
-La verdad dudo mucho que a Brendan le guste Elizabeth- se sentó en la cama y me miró- no es su tipo, tu sin embargo- se calló y sonrió de lado
-No me importa- la miré y las dos nos empezamos a reír, ambas sabíamos que eso no era verdad
-Sabes yo creo que a Brendan le gustas tu, bueno a Brendan y a Austin- la miré fijamente
-¿Austin? El chico que llamó hoy en la comida a Brendan- ella asintió
-Si la verdad es que los dos tienen gustos parecidos y me eh fijado como te han mirado los dos- la miré y sonreír al pensar en la idea de que pueda gustarles a dos chicos y en mi primer día de instituto.
-Oye tu no serás una brujas de esas del amor- me miró seria
-Como lo has adivinado y yo que pensaba que no te ibas a enterar- las dos nos reímos y en ese instante se abrió la puerta y allí estaban Brendan y Austin mirándonos. Las dos les miramos y no pudimos evitar volver a reírnos.
-Dice mama que bajéis que vamos a cenar ya- las dos nos controlamos y aguantamos la risa.
-Ahora bajamos- dijo Claire, los dos asintieron y salieron de la habitación las dos nos miramos.
-Seguro que piensan que nos estábamos riendo de ellos- dije limpiándome una lagrima que me caía por la mejilla a causa de la risa
-¿Y no es así?- las dos reímos y salimos de la habitación para ir a cenar, bajamos las escaleras y entramos en la cocina. La madre de Claire saco dos pizzas del horno y las dejo en la mesa. Austin y Brendan ya estaban sentados en la mesa, nos sentamos enfrente de ellos y nos miraron de reojo, las dos intentamos no reírnos.
-Bueno chicos nosotros nos vamos a cenar que os lo paséis bien- la madre de Claire salió por la puerta de la cocina donde le esperaba el padre.
Cada uno nos pusimos un trozo de pizza en el plato y empezamos a comer en silencio.
-Oye Brendan- digo Claire mirando a Brendan, este le miro a los ojos- hoy te eh visto muy acaramelado con Elizabeth, ¿a ti te gusta?- Brendan se la quedo mirando, yo me atragante y Austin se empezó a reír
-No- contesto Brendan serio y mirándome de reojo
-Y, ¿te gusta alguien?- Austin contesto por el
-Ya te respondo yo, si le gusta alguien y le ah dado fuerte- me miró y sonrío, yo tome un trago de Coca cola y miré al jardín.
-¿En serio? ¿Y quien es?- Brendan la miró a los ojos durante un rato y luego aparto a vista- ¡No me lo puedo creer! ¿En serio es ella? Uy cuando se lo diga va  alucinar-
-Ni se te ocurra Claire-
-Pero que más te da si a ella también le gustas- Austin y Brendan se quedaron callados y serios. El resto de la cena la hicimos en silencio, a Claire se le formaba una sonrisa cada vez que me miraba. Terminamos de cenar y lavamos los platos, subí a por mi mochila y al bajar vi que Austin también se iba.
-Evelyn, ¿por donde vives?- me pregunto Austin
-En Bond Street-
-Entonces vamos juntos, yo también vivo por ahí-
-Vale- sonreí, la verdad no me gustaba mucho la idea de ir por la noche sola hasta casa. Los dos salimos de la casa y anduvimos en silencio.
-Oye, ¿es verdad que a Brendan le gusta una chica?- Austin me miro, sonrió y asintió
-La verdad yo aun estoy que no me lo creo, es la primera vez que le pasa, se ha prácticamente enamorado de ella y eso que la ha conocido hoy- me miro y sonrió de lado, yo aparte la vista, menos mal que estaba oscuro no me apetecía que viera como me sonrojaba. Seguimos en silencio hasta llegar a la casa de mi abuela.
-Gracias por acompañarme hasta aquí- sonrió
- No me importa, sabes ahora comprendo a Brendan, si que eres especial, no me extraña que se haya enamorado de ti- le mire sorprendida y me empecé a ruborizar, Austin rió por lo bajo, se dio media vuelta se despidió con la mano y desapareció en la oscuridad.
Entré en casa y subí las escaleras corriendo, me metí en mi cuarto y cerré la puerta con pestillo. Me quede quieta en frente de la puerta repasando lo que había dicho Austin. A Brendan le gusto, no espera, Brendan esta enamorado de mí. No pude evitar que se me dibujara la típica sonrisa tonta en la cara me acerque a mi cama y me tumbe. Brendan esta enamorado de mí.

domingo, septiembre 11, 2011

CAPITULO 4


  De repente sonó el timbre que me despertó de mi sueño y me devolvió a la vida real, suspire al pensar que después de la siguiente clase tendría que volver a la casa de mi abuela y enfrentarme a mi tía y a mi prima. Claire se me acerco a la mesa y me levante, se la veía ilusionada por algo pero no sabia por que.
-Que bien Evelyn nos a tocado juntas para hacer el trabajo sobre el renacimiento- la miré extrañada.
-¿Qué trabajo?-
-Pues el que nos han mandado ahora y que tenemos que entregar dentro de dos semanas que por cierto vamos a tener que pasar mucho tiempo juntas-
Al pensar en esa idea se le formo una gran sonrisa en la cara y no pude evitar imitarla. La verdad es que me gustaba la idea de pasar más tiempo con Claire, me caía bien y me hacia pensar que todo en Londres no era tan malo.
Caminamos juntas por el largo pasillo hasta la clase de matemáticas. Al entrar me encontré en la primera fila a Brendan sentado en una de las mesas hablando con una chica, que como no resulto ser mi prima, que se acerco a el y le susurro algo en el oído que le hizo sonreír. La verdad no se por que me sorprendía, Brendan era guapo, deportista y popular y mi prima era la típica chica rubia, de ojos azules pero los de ella eran de un azul oscuro que cuando los mirabas parecía que te perdías en el espacio, era delgada y lista, ya me tendría que haber imaginado que esto podría pasar, así que baje la mirada y pasé a lado suyo hasta la ultima fila y me senté en una de las mesas. Claire se sentó alado mío y suspiro.
-La odio- la mire y vi que su mirada se dirigía a Elizabeth
-Y yo- volví a mirarla
-¿La conoces?- me pregunto extrañada
-Por desgracia comparto sangre con ella, es mi prima-
Claire abrió los ojos como platos y me miro sorprendida. Me imaginaba el porque, ella era la rubia de ojos azules profundos, guapa y lista, mientras que yo tenía el pelo cobrizo, mis ojos eran del color de la miel y aveces verdes claritos, era delgada y mis notas no eran malas pero no me podía comparar con alguien como ella.
-No lo parece- acabó diciendo, yo asentí apartando la mirada- ella es una chica falsa en todos los sentidos y tu no, parece mentira que seáis familia- me volví a mirarla pero antes de poder contestarla entró por la puerta la directora, todos se sentaron en sus sitios y la clase se sumió en un silencio impenetrable.
La directora era una señora mayor que parecía que había salido de una academia militar y que cuando se soltara el moño su cara se llenaría de arrugas. Nos miró a todos, uno por uno.
-Hoy la señorita Thomson no ha venido así que se pueden ir una hora antes- ninguno se movió de su sitio, la directora se dio media vuelta y salió de la clase. En ese momento todos nos levantamos como si tuviéramos un muelle en la silla. Salimos de la clase todos contentos por perdernos matemáticas y poder irnos a casa antes.
-Oye Evelyn ¿por que no vienes a mi casa y vamos empezando el trabajo?- digo Claire mientras salíamos a la calle. La miré, asentí y rápidamente se me formó una sonrisa en la cara, iría a cualquier sitio con tal de que no fuera la casa de mi abuela.
-Claro, me parece bien- las dos sonreímos y nos encaminamos a su casa sin pensarlo dos veces.

sábado, septiembre 10, 2011

CAPITULO 3


 El hermano de Claire estaba enfrente nuestra y me miraba directamente con esos ojos y esa sonrisa q cortan la respiración. Claire ni le miro solo hizo un gesto con la cabeza a modo de saludo.
-Hola, yo soy Brendan- me miro y se le ensancho la sonrisa.
-Hola, yo soy Evelyn- sonreí tímidamente, el aparto una de las sillas que había a mi lado y se sentó.
-Bueno y ¿como es que te has venido a vivir al centro de Londres?- no me lo podía creer en serio estaba hablando conmigo.
-Supongo que mi madre nos quería apartar del lugar donde mi padre… falleció- se me quedo mirando
-Lo siento no quería…- de repente el resto del equipo de baloncesto se situó detrás de Brendan.
-Eh tío vamos que el entrenador nos esta esperando- digo uno de los chicos.
-Ir yendo vosotros Austin yo os alcanzo ahora- el chico asintió y salieron de la cafetería- bueno me tengo que ir-
-Vale, adiós- le sonreí y el me devolvió la sonrisa y salio detrás de sus compañeros. Claire me miro fijamente.
-Creo que le gustas- pego otro mordisco a la manzana
-No eso no es posible- se encogió de hombros.
-¿Que clase tienes ahora?- la mire y saque el horario del bolsillo pequeño de mi mochila, lo desdoble y mire la siguiente clase.
-Ahora tengo Historia- me miro y sonrío.
-Igual que yo-
Sonó el timbre las dos nos levantamos y nos dirigimos a la clase. Me senté en la última fila y en ese momento entró el profesor y empezó a hablarnos del renacimiento, tema que yo ya había dado, así que decido mirar por la ventana y pensar en Brendan. En sus ojos verdes que hace que no puedas apartar la vista de el ni un solo segundo, de su pelo castaño alborotado que le queda tan bien y como no de su sonrisa. No podía quitármela de la mente, estaba grabada junto a sus ojos y su voz con fuego en mi memoria, esa sonrisa de lado que hacia que me temblara todo el cuerpo, me recorriera una corriente eléctrica desde la punta de los pies hasta la cabeza dejando adormecidos todos mis sentidos y que cada vez que la veía o recordaba me quedaba sin respiración. Aun no me creía que me pasara esto el primer día de clase, no podía enamorarme tan fácilmente de alguien era imposible, pero más imposible era que el se hubiera fijado en mi como yo lo eh echo en el. Claire me ha dicho que cree que le gusto y eso que es su hermana pero aun así no podía hacerme ilusiones, debería olvidarme de él ya que es un sueño imposible. 

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